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COMO IDEA PARA EMPEZAR EN EL E-COMMERCE

Si estás pensándote meter en el mundo de los negocios online, quizás deberías plantearte la posibilidad de hacerlo mediante el dropshipping. Es una forma de hacer e-commerce sencilla, moderna y, para muchos, exitosa. En este artículo, te vamos a exponer los aspectos más importantes y las razones por las que es tan factible empezar en internet de la mano del dropshipping.

¿POR QUÉ CÓMO PRIMER NEGOCIO ONLINE?

La primera de las razones vendría a ser su poca inversión inicial. En cualquier negocio convencional, debemos invertir una ingente cantidad de dinero para plantar los pilares básicos del negocio, que vienen a ser un almacén o local, stock de productos, mobiliario y equipos para procesos de información, etc. En este caso, el dropshipping es un tipo de negocio que no nos exige esto.

¿QUÉ EXIGE EL DROPSHIPPING?

Como gastos iniciales, se podría decir que todo lo que circula alrededor de la creación de una página web (como tienda online), su branding, su SEO, las campañas de promoción y marketing, etc.
Determinados los gastos iniciales, habría que pasar al siguiente nivel: saldar cuentas con el mayorista o dropshipper. Por cada venta, tendrás que darle un porcentaje al mayorista y créeme que no es para nada bajo, sino bastante alto. Este porcentaje es objeto de negociación entre ambas partes en casi todas las relaciones dropshipping que existen entre mayoristas y particulares.

¿CON QUÉ TENGO QUE TENER CUIDADO?

Lo primero de todo, es aconsejable que te empapes bien del funcionamiento de internet, luego nos meteremos de lleno con el dropshipping. Una vez hayas adquirido las nociones básicas, pasaremos a las precauciones que debemos tener con el dropshipping. Presta atención a las siguientes:
1. No contrates con el primer proveedor que pase. El proveedor debe ser serio, profesional, comprometido y cumplir todas sus obligaciones. Hay que cerciorarse de qué proveedor nos conviene, de lo contrario nos encontraremos con malos empaquetados, envíos tardíos, mal servicio y, como consecuencia, clientes insatisfechos.
2. Intenta trabajar con más de un dropshipper. Trátalos como si fueran paracaídas, si falla uno, ten a mano otro por si las moscas; por no hablar de que puedes perfeccionar un mejor catálogo combinando productos de ambos.
3. Antes de cerrar un trato, presta atención a los márgenes. No te obceques con empezar cuanto antes, sino hazlo de forma ordenada y correcta. No serías el último, ni el primero en trabajar a destajo y declarar pérdidas.
4. Cuida bien tu web y déjala en manos de profesionales. Te aconsejo que consultes con un diseñador web y programador web para la creación de la tienda y todo lo que tenga que ver con ella, como puede ser el posicionamiento SEO.
5. Actualiza la lista de productos que vendes, sus precios, sus contenidos, características; todo. El cliente quiere lo último de lo último y ahí es donde entras tú.

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?

Básicamente, los riesgos van a proceder, en ocasiones, por parte del mayorista. A parte, deberás saber que todo lo referente al servicio al cliente, postventa, reembolsos y devoluciones (cogido con pinzas), te corresponde a ti y debes responder siempre frente al cliente.
Otra de las cosas a tener en cuenta, es el margen de beneficios. En la mayoría de ocasiones, es muy pequeño, por lo que tienes que vender muchos productos para tener un sueldo digno a final de mes. Es cierto que el mayorista soporta la gran carga del negocio, pero recuerda que tendrás que afrontar ciertos pagos o incidencias.

¿LO RECOMIENDAS?

Recomiendo casi todo tipo de negocio, siempre que se apueste con sensatez y cabeza, dentro de lo que la incertidumbre significa. Por tanto, recomiendo el dropshipping.